La microfinanciera inició enero con una fuerte reducción de costos financieros y un sólido desempeño de colocaciones en las regiones del oriente y centro del país.
Caja Piura inició el ejercicio 2026 con una utilidad neta de S/ 28.7 millones en enero, cifra que representa un salto exponencial de 1,783% frente a los S/ 1.6 millones del mismo mes del año previo, un resultado impulsado por la normalización de los gastos operativos tras concluir la integración de la ex Caja Sullana, según precisó Javier Bereche, Presidente del directorio de la entidad, quien destacó que este desempeño permite consolidar el patrimonio efectivo para sostener el crecimiento de las colocaciones en el año.
Explicó que “hasta el primer semestre de 2025, el impacto de los gastos por la compra del bloque patrimonial de la ex Caja Sullana se daba de manera importante. El menor gasto financiero y el menor costo por riesgo han contribuido a una mayor utilidad respecto a enero de 2025”, precisó el presidente de directorio.
El avance de la cartera estuvo liderado por el segmento de créditos personales, que alcanzó colocaciones por S/ 17.4 millones, seguido por el rubro de microempresas con un flujo adicional de S/ 10.3 millones. Según detalló Javier Bereche, este dinamismo se concentró en productos estratégicos como el Fondo Crecer y Credifamilia, que registraron expansiones de 8.5% y 4.1%, respectivamente, frente al cierre de 2025.
Geográficamente, el crecimiento de las colocaciones encontró su mayor soporte en las regiones de Oriente, Centro y Selva, zonas donde la demanda de financiamiento mantiene un comportamiento activo, permitiendo a la entidad diversificar su riesgo geográfico en este inicio de año.
La estabilización de los indicadores de cumplimiento ha tenido como eje central una estrategia de acompañamiento directo y concientización dirigida a los nuevos usuarios provenientes de la ex Caja Sullana. Esta gestión cercana ha permitido a Caja Piura mitigar la volatilidad histórica de dicho segmento, transformando una cartera anteriormente crítica en un activo con mejores niveles de recuperación y comportamiento de pago.
Pese al sólido arranque del año, la dirección de Caja Piura mantiene una postura de cautela frente a variables macroeconómicas que podrían condicionar el desempeño regional. Javier Bereche advirtió que el primer cuatrimestre está marcado por la exposición al Fenómeno del Niño, factor que ha llevado a la institución a reforzar su cobertura de cartera por encima de los límites normativos y a optimizar sus esquemas de seguros para blindar sus colocaciones.
Hacia la segunda mitad de 2026, la entidad proyecta que el riesgo financiero se acentuará debido a la incertidumbre propia del calendario electoral. Ante este escenario, la estrategia de Caja Piura se centrará en la gestión preventiva del riesgo crediticio y en el mantenimiento de niveles de solvencia que permitan absorber posibles choques externos sin afectar la oferta de financiamiento a sus clientes.
Finalmente, el fortalecimiento de estos resultados permitirá elevar el patrimonio efectivo de la entidad para garantizar nuevos créditos durante el año; consolidando así una palanca financiera que asegure la atención a los emprendedores, sin restricciones operativas, y refuerce la confianza de los clientes en la solidez de Caja Piura.








