● Informes técnicos y oficiales del ENFEN advierten sobre la vigilancia del fenómeno climático y un calentamiento del mar que exige monitoreo constante.
● El experto Dr. Patricio Valderrama-Murillo alertó sobre la grave vulnerabilidad territorial ante la preocupante paralización de obras estatales de infraestructura.
Perú, marzo de 2026.- La variabilidad climática dejó de ser solo un tema ambiental para convertirse en un factor clave de decisión en el sector privado de la macrorregión. Actualmente el norte peruano enfrenta grandes retos logísticos y operativos que exigen estrategias de adaptación inmediatas para proteger el desarrollo económico local de manera sostenida.
Frente a este escenario la Universidad Privada del Norte organizó el conversatorio Proyecciones meteorológicas y su impacto en la planificación empresarial 2026 junto a la Cámara de Comercio de La Libertad. El encuentro reunió a líderes productivos buscando generar espacios de diálogo y prevención conjunta en beneficio de la comunidad de la sierra norte y la costa.
Durante la jornada el Dr. en Ciencias de la Tierra, Patricio Valderrama-Murillo compartió un análisis especializado sobre los escenarios climáticos que afectarán a sectores vitales como la minería y la agroindustria. Apoyado en modelos de predicción el experto confirmó un escenario bastante claro para El Niño 2026 precisando que las evidencias apuntan a un semestre de intensidad moderada durante el verano y el otoño. “Seguimos teniendo poblaciones pegadas a las quebradas de los ríos y ciudades que crecen hacia zonas que no son adecuadas frente a peligros geológicos” indicó el especialista.
La urgencia de estas medidas preventivas se respalda en el reciente Informe Técnico y el Comunicado Oficial del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” – ENFEN. Estos reportes oficiales confirmaron que el estado de alerta de El Niño Costero se mantiene activo y proyectan que el fenómeno se prolongará hasta el mes de diciembre. Además, los documentos oficiales pronostican precipitaciones por encima de lo normal entre marzo y mayo advirtiendo un alto riesgo de activación de quebradas e incremento de caudales en la región.
A estos desafíos territoriales se suma la paralización de obras preventivas a cargo de las autoridades nacionales en distintas provincias. Valderrama-Murillo comentó que en el país resulta mucho más fácil ocupar un terreno de forma irregular que planificar un crecimiento urbano ordenado. “Aquí tiene que haber responsabilidades porque estamos hablando de vidas humanas que están en peligro sin lugar a duda” remarcó el doctor al referirse a la infraestructura inconclusa.
Al analizar el escenario actual el vocero precisó que el mar norperuano ya registra un calentamiento anormal superior a 1.553 °C. El especialista advirtió que, aunque parezca una variación pequeña este exceso de calor en el océano altera de inmediato los ecosistemas provocando la migración de especies marinas y afectando los ciclos de siembra lo que golpeará primero a la pesca y la agroindustria local.
Finalmente, el Dr. Valderrama-Murillo recordó que “El Niño es un fenómeno cíclico que afecta al Perú siempre lo tuvimos y siempre lo vamos a tener”. Además, descartó que el calor percibido recientemente en varias localidades norteñas sea producto del enverdecimiento por proyectos de irrigación. “Creo yo que más podríamos asociarlo a un fenómeno de cambio de vientos que es lo que se está viendo muy normal en los últimos diez años” concluyó el experto apuntando a los efectos globales del clima.








