Keiko Fujimori plantea 120 días de facultades legislativas y abre debate sobre el rumbo económico del Perú
La nueva administración busca facultades para legislar en seguridad ciudadana, materia laboral, tributaria y reforma del Estado. Economistas advierten que todavía no existe suficiente detalle para determinar el verdadero alcance del plan económico.
Tras asumir la Presidencia de la República y presentar su primer mensaje por Fiestas Patrias, Keiko Fujimori inició una nueva etapa de gobierno marcada por anuncios de rápida ejecución y una solicitud al Congreso para obtener 120 días de facultades legislativas en materias vinculadas a seguridad ciudadana, legislación laboral, sistema tributario y reforma del Estado.
La propuesta ha generado un amplio debate entre sectores empresariales, trabajadores y especialistas, debido a que el documento preliminar contempla cambios que podrían modificar aspectos importantes de la economía y del mercado laboral.
Durante una entrevista en el programa Diálogos del Montonero, el economista Carlos Adrianzén, decano de la Facultad de Economía de la UPC, consideró que todavía es prematuro hablar de un plan económico completamente definido.
Según explicó, la solicitud de facultades constituye principalmente un documento político que otorga márgenes de acción al Ejecutivo, pero que todavía no permite conocer con precisión cuáles serán las medidas concretas que finalmente se implementarán.
Crítica al Estado marca el discurso presidencial
Uno de los principales elementos identificados durante el análisis fue que el mensaje presidencial habría colocado al Estado como uno de los principales responsables de los problemas que enfrenta el país.
Durante la entrevista se destacó que Fujimori hizo referencia a las deficiencias existentes en servicios públicos, educación, nutrición, anemia y otros sectores, además de cuestionar la burocracia y la excesiva cantidad de trámites que enfrentan ciudadanos y empresas.
Desde esta perspectiva, el discurso no estaría centrado en cuestionar el modelo económico, la inversión privada o al Banco Central de Reserva, sino en señalar las deficiencias de la administración pública.
Adrianzén sostuvo que esta orientación podría marcar una diferencia respecto de gobiernos anteriores y que será necesario observar si el Ejecutivo consigue traducir ese diagnóstico en reformas concretas.
Reforma laboral y tributaria generan expectativas
Entre los temas que han despertado mayor atención se encuentran las posibles modificaciones a las normas tributarias y laborales.
El documento preliminar mencionado durante el programa contempla la posibilidad de avanzar hacia una mayor simplificación tributaria, así como modificaciones relacionadas con gratificaciones, vacaciones y condiciones de contratación y despido.
Para Adrianzén, la clave estará en conocer hasta dónde llegará realmente la flexibilización.
El economista sostuvo que el Perú mantiene un mercado laboral con elevados niveles de informalidad y que determinadas rigideces pueden terminar dificultando la creación de empleo formal. Sin embargo, señaló que será necesario esperar las propuestas definitivas antes de determinar si las reformas representan un cambio estructural.
También se abordó la posibilidad de modificar el esquema del impuesto a la renta. Una eventual transición hacia un sistema más simple y uniforme podría, según el especialista, generar efectos positivos, aunque dependerá de los detalles y de las exoneraciones que finalmente se mantengan.
El aumento de la remuneración mínima como movimiento político
Otro de los anuncios que recibió atención fue el relacionado con la remuneración mínima vital.
Durante la conversación se consideró que esta medida podría tener un importante componente político debido a su popularidad entre la población, al mismo tiempo que permitiría al Ejecutivo generar espacios de negociación con distintos sectores.
La discusión, sin embargo, continúa abierta respecto a sus efectos sobre el empleo formal y los costos laborales.
El gran desafío: ordenar las cuentas públicas
Uno de los puntos centrales del análisis fue la situación fiscal del país.
Adrianzén sostuvo que el Perú enfrenta importantes problemas fiscales y cuestionó la calidad del gasto público. A su juicio, el problema no estaría únicamente en cuánto gasta el Estado, sino también en cómo administra y ejecuta los recursos.
En ese contexto, planteó como una de las principales tareas del nuevo gobierno recuperar la disciplina fiscal, mejorar la calidad del gasto y combatir los problemas de corrupción y burocracia.
También cuestionó el funcionamiento de empresas estatales como Petroperú, al considerar que representan uno de los grandes desafíos que el Ejecutivo tendrá que enfrentar debido a los intereses económicos y políticos que existen alrededor de ellas.
Infraestructura y el papel del sector privado
Otro de los asuntos discutidos fue el anuncio de nuevas inversiones en infraestructura y la advertencia realizada desde el Consejo Fiscal respecto a los riesgos fiscales que podrían implicar determinados proyectos.
Adrianzén sostuvo que incluso los proyectos desarrollados mediante Asociaciones Público-Privadas (APP) pueden involucrar recursos y compromisos del Estado, por lo que será fundamental mantener una adecuada disciplina fiscal.
A su vez, cuestionó la capacidad de las instituciones públicas para garantizar que el gasto sea eficiente y transparente.
Minería e inversión privada
Para el economista, uno de los principales caminos para recuperar mayores tasas de crecimiento pasa por destrabar la inversión privada, especialmente en sectores estratégicos como la minería.
En su análisis, el Estado no necesariamente tiene que “subir” la inversión privada, sino evitar poner obstáculos innecesarios a quienes desean invertir.
La simplificación de trámites, la reducción de la burocracia y la generación de condiciones de estabilidad serían, en ese sentido, factores determinantes para recuperar el dinamismo económico.
También destacó que los elevados precios internacionales de los minerales han permitido sostener parte de los ingresos del país, pero consideró que este escenario favorable no reemplaza la necesidad de realizar reformas estructurales.
El reto de mejorar los servicios públicos
Más allá de las cifras macroeconómicas, uno de los grandes desafíos identificados durante la conversación es lograr que los recursos generados por la economía se traduzcan efectivamente en mejores servicios para la población.
Agua potable, educación, salud, infraestructura y seguridad aparecen como algunos de los principales campos en los que el Estado deberá demostrar capacidad de gestión.
La discusión, por tanto, no estaría solamente en cuánto recauda el Estado, sino en qué hace con esos recursos y qué resultados consigue para los ciudadanos.
Perú frente a Argentina y Chile
La entrevista también abordó la presencia de Javier Milei y José Antonio Kast en la ceremonia de transmisión de mando y la posibilidad de que Perú forme parte de una nueva tendencia política y económica en América Latina.
Adrianzén consideró que existe una corriente regional favorable a ideas vinculadas con la libertad económica y la reducción del tamaño y la intervención del Estado, aunque advirtió que cada país enfrenta problemas diferentes.
En el caso argentino, señaló que todavía existen importantes reformas pendientes, mientras que Chile cuenta con mejores indicadores institucionales y un mayor producto por habitante.
Para el Perú, el desafío consistiría en aprovechar sus ventajas económicas y recursos naturales, pero acompañándolos de reformas institucionales, disciplina fiscal y mejores condiciones para la inversión.
Cautela frente al optimismo
Aunque durante la entrevista se reconocieron señales positivas en el inicio del nuevo gobierno, el mensaje central fue de cautela.
El hecho de que el Ejecutivo solicite facultades legislativas no significa necesariamente que todas las reformas anunciadas vayan a concretarse ni que el país haya definido todavía un rumbo económico definitivo.
El contenido final de las facultades, las decisiones que adopte el Congreso y, principalmente, la capacidad del gobierno para ejecutar las reformas serán determinantes.
Para Adrianzén, el Perú tiene condiciones para volver a crecer a tasas elevadas y reducir nuevamente los niveles de pobreza, pero para conseguirlo tendrá que enfrentar problemas acumulados durante años: burocracia, corrupción, baja calidad del gasto público, informalidad, déficit fiscal y trabas a la inversión.
El nuevo gobierno ha generado expectativas. Ahora deberá demostrar si puede convertirlas en resultados concretos.
Fuente: EL MONTONERO








