Lejos de ser herramientas opuestas, las tarjetas de crédito y débito se consolidan hoy como las mejores aliadas para ordenar las finanzas familiares y personales si se utilizan bajo una estrategia de complementariedad. El secreto para mantener la salud del bolsillo y hacer rendir los ingresos mensuales no radica en evitar estas tarjetas, sino en aprender a usar ambos productos, permitiendo que cada tarjeta cumpla un rol específico y eficiente según las necesidades de consumo de los usuarios, advierte Jenny Bruno, gerente de administración y finanzas de Caja Piura.
Según Caja Piura, al cierre del mes de junio de 2026 la institución registró un saldo de colocaciones de tarjetas de crédito de S/ 5.5 millones impulsado por el liderazgo comercial de regiones como Piura, Chiclayo, Tarapoto, Lima e Ica . Este dinamismo demuestra que el interior del país demanda cada vez más soluciones financieras modernas y seguras.
En esta táctica de planificación, la tarjeta de débito asume el rol de aliada para los gastos del día a día, ya que al utilizarla se dispone únicamente de los fondos reales de la cuenta para cubrir gastos habituales como la canasta familiar, el transporte y los servicios básicos. Su gran ventaja es que otorga un control total sobre el dinero disponible, haciendo imposible gastar de más y convirtiéndose en la herramienta idónea para mantener el presupuesto bajo control sin comprometer los ingresos futuros.
Por su parte, para la ejecutiva de Caja Piura, la tarjeta de crédito actúa como un respaldo de financiamiento estratégico y de seguridad. En lugar de ser considerada un sustituto del sueldo mensual o una extensión de los ingresos que tienen las familias, su verdadero valor radica en facilitar la compra de bienes importantes de manera planificada, aprovechar descuentos exclusivos en establecimientos comerciales o afrontar emergencias imprevistas sin necesidad de descapitalizarse.
“La educación financiera es importante para la maduración del consumidor peruano, en un mercado de tarjetas de crédito que creció un 2.31% a mayo de 2026, según cifras de la SBS. La masificación de las tarjetas de crédito y débito en el interior del país representa un hito clave para la descentralización económica, demostrando que el dinamismo comercial y el acceso a la modernidad financiera ya no son exclusivos de Lima. Este avance no solo impulsa el crecimiento de las economías regionales al facilitar transacciones más rápidas y seguras, sino que también promueve una inclusión financiera real”, señala el especialista.
Para lograr que ambos productos financieros convivan en armonía y actúen a favor de la economía familiar Caja Piura sugiere poner en práctica estas recomendaciones utilitarias:
- Una tarjeta de crédito se debe utilizar únicamente si se cuenta con la capacidad real de pago para cubrir el monto consumido.
- Se aconseja evitar el pago mínimo de un tarjeta de crédito, para evitar la acumulación de intereses que encarecen la deuda.
- El pago en cuotas debe reservarse para bienes duraderos o compras importantes, nunca para alimentación o salidas de entretenimiento.
- Respetar la fecha límite de pago evitará la aplicación de comisiones por mora y protegerá la calificación crediticia.
- En una tarjeta de débito se debe monitorear el saldo antes de cada compra, por eso se recomienda revisar el estado de cuenta y evitar quedarse sin fondos.
- Establecer límites diarios de gasto en la tarjeta de débito. Es importante configurar topes de consumo para evitar pérdidas, robos o fraudes informáticos.







