
En una jornada llena de tradición andina, el Gobierno Regional de Cajamarca, en coordinación con la comunidad campesina de Llucho, realizó el segundo chaccu de vicuñas 2025, una actividad ancestral que promueve la conservación, aprovechamiento sostenible y valorización económica de esta emblemática especie altoandina.
La jornada se desarrolló el viernes 11 de julio en un extenso terreno de 700 hectáreas, donde habita una población de vicuñas en estado silvestre. El evento congregó a más de 300 comuneros, técnicos del proyecto Vicuñas de la Dirección Regional de Agricultura, autoridades regionales y estudiantes de institutos locales.
Desde el amanecer, comuneros y voluntarios realizaron el arreo y rodeo de los auquénidos hacia el corralón comunal, en un esfuerzo conjunto que reflejó el compromiso colectivo con la protección de esta especie. La actividad inició con una ceremonia de pago a la Pachamama, en respeto a la cosmovisión andina.
“El chaccu es clave para el repoblamiento de vicuñas y representa el trabajo de los comuneros, además del respaldo del Gobierno Regional. La fibra de vicuña esquilada puede alcanzar los 4 mil dólares por kilo en el mercado internacional, especialmente en países como Italia”, explicó Joel Belis Campos, supervisor del proyecto.
Uno de los momentos más emotivos fue el “matrimonio simbólico” entre dos vicuñas, Inti (sol) y Coullor (diosa de los vientos), seguido de la elección de la Mis Chaccu 2025, que aportó un toque festivo al evento.
La esquila fue realizada por técnicos y comuneros capacitados, con la supervisión de un especialista proveniente de Huancavelica. Tras ser esquilados, los animales fueron liberados para continuar su vida en los imponentes paisajes de la comunidad de Llucho, entre pampas, lagunas y pajonales.
Este segundo chaccu reafirma el compromiso de Cajamarca con la conservación de la biodiversidad andina y la reactivación económica de las comunidades altoandinas mediante el manejo sostenible de recursos naturales.
Fuente: Jaime Abanto Padilla







