
La región Cajamarca vuelve a destacar en el ámbito nacional gracias al talento y esfuerzo de las mujeres artesanas del caserío Chugurmayo, distrito de Sorochuco, provincia de Celendín. Bajo la marca Alpaconga, ellas participan en la reconocida feria Ruraq Maki, hecho a mano, el encuentro cultural y artesanal más importante del país, que se desarrolla en Lima del 18 al 29 de julio.
Impulsadas por la Asociación de Artesanos del Caserío Chugurmayo, con el respaldo de Newmont Foncreagro, las artesanas cajamarquinas han logrado convertir la fibra de alpaca en productos de alta calidad como cojines, carteras y bolsas, que ya llegan a mercados internacionales como Estados Unidos, Colombia y Francia.
Melania y Maruja Llanos Julón, artesanas de Alpaconga, agradecieron el apoyo recibido a través de capacitaciones técnicas, productivas y comerciales, que les permiten generar ingresos para sus familias y empoderarse en sus comunidades. “Trabajamos todos los días no solo por amor a nuestro arte, sino por el futuro de nuestros hijos”, expresó Melania con orgullo.
MÁS QUE ARTESANÍA: EMPODERAMIENTO Y AUTONOMÍA ECONÓMICA
Walter Díaz, coordinador de Newmont Foncreagro, explicó que Alpaconga no solo busca rescatar saberes ancestrales, sino también dar protagonismo a las mujeres rurales, brindándoles herramientas para su desarrollo personal y económico. Actualmente, el proyecto beneficia directamente a 35 mujeres.
El consultor Antonio Vásquez, especialista en empresas artesanales, destacó que los productos de Alpaconga han sido aceptados al 100 % en mercados exigentes como el norteamericano, sin devoluciones, lo cual habla del alto nivel alcanzado por las artesanas de Cajamarca. No obstante, advirtió que uno de los principales desafíos es enfrentar los bajos precios que impone el mercado internacional.
DE CAJAMARCA PARA EL MUNDO
Desde su fundación en 2015, Alpaconga ha participado en diversas ferias nacionales como De nuestras manos y Perú, mucho gusto, y ha llegado con éxito a exposiciones internacionales. Este crecimiento evidencia el valor de una iniciativa que nació en las alturas de Celendín y hoy representa a Cajamarca en el mapa global del arte textil.
Con su participación en Ruraq Maki 2025, las artesanas cajamarquinas no solo muestran sus productos, sino también su historia, su identidad y su capacidad de transformación.
Fuente: Jaime Abanto Padilla







