La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y la operación militar ejecutada por Estados Unidos en territorio venezolano continúan generando un fuerte rechazo internacional. En las últimas horas, China, Irán y Corea del Norte se sumaron a otros países que condenaron el accionar de Washington y exigieron el respeto a la soberanía de Venezuela.
Desde Corea del Norte, el régimen liderado por Kim Jong-un calificó la intervención estadounidense como una “grave violación de la soberanía nacional”. A través de un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA, el Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano denunció el operativo como un acto hegemónico y acusó a Estados Unidos de recurrir al uso de la fuerza para imponer su voluntad política.
En el texto oficial, Pyongyang sostuvo que la detención de Maduro constituye un nuevo ejemplo del desprecio de Washington por el derecho internacional, y advirtió que este tipo de acciones representan una amenaza para la estabilidad global.
CHINA PIDE LIBERACIÓN INMEDIATA
Por su parte, China instó públicamente a Estados Unidos a liberar de inmediato a Nicolás Maduro y a su esposa, así como a garantizar su integridad física. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino señaló que el ataque militar ordenado por la administración del presidente Donald Trump constituye una clara violación del derecho internacional y del principio de no intervención.
Pekín también exhortó a Washington a detener cualquier intento de derrocar al gobierno venezolano, subrayando que el futuro político del país sudamericano debe ser definido exclusivamente por su propio pueblo.
IRÁN HABLA DE “TERRORISMO DE ESTADO”
En la misma línea, Irán condenó con dureza la ofensiva estadounidense. El canciller iraní, Abbas Araghchi, calificó la operación como un acto de terrorismo de Estado y aseguró que su país respaldará al gobierno venezolano electo.
Araghchi sostuvo que la captura de Maduro representa un ataque directo a la soberanía y a la autodeterminación de Venezuela, y confirmó que mantuvo una conversación telefónica con su par venezolano, Yvan Eduardo Gil Pinto.
El funcionario venezolano agradeció el respaldo iraní y afirmó que su país está decidido a defender su independencia frente a las políticas “ilegales y autoritarias” de Estados Unidos.
CRECE EL CUESTIONAMIENTO INTERNACIONAL
Las reacciones no se limitaron a estos países. El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que la operación militar estadounidense podría sentar un precedente peligroso, e hizo un llamado urgente a un diálogo inclusivo, en respeto del estado de derecho y de los derechos humanos.
Desde Europa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó su respaldo al pueblo venezolano y abogó por una transición pacífica y democrática. En tanto, el canciller francés Jean-Noël Barrot recordó que ninguna solución política duradera puede imponerse desde el exterior.
Incluso la dirigente francesa de derecha Marine Le Pen criticó la intervención militar estadounidense y sostuvo que la soberanía de los Estados no es negociable, mientras que el primer ministro británico Keir Starmer reiteró que todos los países deben respetar el derecho internacional antes de adoptar acciones unilaterales.








