LA RECOLETA: EL MAYOR CONJUNTO ARQUITECTÓNICO COLONIAL DE CAJAMARCA Y SU FUNDACIÓN EN 1650

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LA RECOLETA: EL MAYOR CONJUNTO ARQUITECTÓNICO COLONIAL DE CAJAMARCA Y SU FUNDACIÓN EN 1650

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Por Jaime Abanto Padilla
La iglesia y convento de la Recolección franciscana de Cajamarca, más conocida como “La Recoleta” constituyen, según las crónicas, “el más grande conjunto arquitectónico colonial de la ciudad del Cumbe”. En ella habitó una vez el padre Luis Rebaza.
Su origen documentado se encuentra en una escritura de obligación y poder, conservada en el Archivo Silva Callirgos, que testimonia el compromiso de numerosos vecinos —entre ellos autoridades y religiosos— de erigir este espacio de devoción y recogimiento.
El 6 de diciembre de 1650, el comisario y provincial de la Orden de San Francisco, Fray Gonzalo Tenorio, recibió el encargo formal de establecer en la villa una casa de recolección. La escritura detalla que “como habían enviado dos religiosos para que vieran el sitio y la disposición de los vecinos, se obligaban todos ellos” a iniciar la construcción.
El Comisario D. Mateo Bravo de Laguna asumió un papel decisivo, comprometiéndose a “hacer la dicha iglesia y casa de Recolección conforme a la planta que se hiciere por el padre Fray Francisco de Mancera, lego profesor de la dicha Religión, o por otro maestro en que haya la dicha iglesia”.
El proyecto incluía una iglesia con sus capillas, un claustro con doce celdas, refectorio, portería, huerta, cocinas y demás oficinas. Para el culto, se ordenó disponer de “todos los ornamentos y cálices y campanas y todas las demás cosas que fueren necesarias”. Se estableció además que la obra debería concluirse en un plazo máximo de dos años a partir de la licencia de construcción.
El documento culmina con una fórmula de poder otorgada al Maestre de Campo Don Martín de la Riva, caballero de la Orden de Santiago y corregidor de las provincias, así como a Bartolomé de Ocaña, alcalde provincial, para garantizar el cumplimiento de la empresa.
A lo largo de los siglos, la Recoleta no solo ha conservado su estructura esencial, sino que ha sido testigo de episodios relevantes de la historia cajamarquina, desde periodos de esplendor colonial hasta momentos de crisis. Su arquitectura, que combina sobriedad franciscana con elementos barrocos, sigue siendo un hito urbano y patrimonial, recordando el esfuerzo mancomunado de autoridades, religiosos y vecinos para legar a Cajamarca un símbolo perdurable de fe y cultura.
CRONOLOGÍA HISTÓRICA DE LA RECOLETA – CAJAMARCA
1650 – (6 de diciembre)
Vecinos de Cajamarca, encabezados por autoridades civiles y religiosas, firman la escritura de obligación y poder para fundar una casa e iglesia de recolección franciscana. Fray Gonzalo Tenorio recibe el encargo oficial.
1650-1652 –
El Comisario D. Mateo Bravo de Laguna y el padre Fray Francisco de Mancera elaboran la planta y dirigen la construcción. Se proyecta un conjunto con iglesia, capillas, claustro de 12 celdas, refectorio, portería, huerta, cocinas y oficinas.
1652 –
Se inician las obras con la licencia concedida por las autoridades, con un plazo máximo de dos años para su culminación.
Siglo XVIII (1736) –
El obispo visita la Recoleta y consagra la iglesia, consolidando su importancia como centro espiritual y cultural de la ciudad.
1882 –
Durante la Guerra del Pacífico, la Recoleta sufre daños y saqueos provocados por las tropas chilenas, perdiendo parte de su patrimonio original.
Siglo XX –
El convento es adaptado para usos educativos, alojando en distintos momentos instituciones de enseñanza secundaria y superior en Cajamarca.
Actualidad –
La Recoleta se mantiene como uno de los principales hitos arquitectónicos coloniales de la región, testimonio del legado franciscano y punto de referencia patrimonial para Cajamarca.

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