Después de permanecer más de dos décadas fuera del alcance de la justicia, Enrique Oliveros Pérez, exoficial e integrante del Grupo Colina durante el régimen de Alberto Fujimori, fue capturado y puesto a disposición de las autoridades judiciales.
Oliveros Pérez es investigado por presuntos delitos vinculados a graves violaciones de derechos humanos ocurridas durante la década de 1990. Según se informó, el Poder Judicial ordenó su detención domiciliaria e impedimento de salida del país mientras continúan las investigaciones en su contra.
De acuerdo con Gloria Cano, abogada defensora de las víctimas, inicialmente el fiscal encargado del caso había solicitado únicamente comparecencia simple para el procesado; sin embargo, posteriormente modificó su pedido y respaldó medidas más restrictivas.
Uno de los procesos más emblemáticos que enfrenta Oliveros Pérez está relacionado con el caso La Cantuta, considerado uno de los episodios más graves de violaciones a los derechos humanos en el Perú. En este caso se investigó el secuestro y asesinato de nueve estudiantes y un docente de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle.
Cabe recordar que, en el año 2003, cuando el caso La Cantuta inició su etapa judicial, la justicia peruana ya había dictado prisión domiciliaria contra Oliveros Pérez. Su reciente captura representa un nuevo avance en la búsqueda de justicia para las víctimas y sus familiares, más de tres décadas después de los hechos.
Organizaciones de derechos humanos destacaron la importancia de que los procesos judiciales continúen y se garantice el cumplimiento de las resoluciones emitidas por las autoridades competentes.
Fuente: JAIME ABANTO PADILLA







