Las ciudades santuario en California protegen a inmigrantes indocumentados, y el gobernador Gavin Newsom afirma que refuerzan la seguridad pública ante las deportaciones de Trump.
Las políticas migratorias de Donald Trump enfrentan una fuerte resistencia en California, donde más de 20 jurisdicciones se han declarado ciudades santuario. Estas localidades limitan la cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para proteger a los inmigrantes indocumentados. A pesar de las amenazas del presidente Trump de cortar fondos federales, el estado, bajo el liderazgo del gobernador Gavin Newsom, ha reforzado su compromiso de ofrecer refugio a las familias migrantes.
Las ciudades santuario buscan reducir el miedo a la deportación en comunidades migrantes y garantizar su acceso a servicios sociales, salud y educación. En urbes como Los Ángeles y San Francisco, se han aprobado leyes que prohíben a las fuerzas de seguridad colaborar con autoridades federales en redadas o detenciones masivas. Estas medidas surgen en respuesta a las políticas migratorias de Donald Trump, quien ha prometido endurecerlas en un posible segundo mandato.
Fuente: La República








